Vistas de página en total

jueves, 7 de julio de 2016

“EN LOS AZULES DE TU MEMORIA”






Y finges que nada te da miedo.
Deseas escapar del tiempo
creando un firmamento.

Encuentras en tu tormenta
la pregunta que te hiciste
y mientras, todo sucede,
en tu mar...
en los azules de tu memoria.

Nace la vida con la lluvia, 
versos que nacen entre las gotas
renglones caídos con el paso del silencio.

Pasan las aguas, volubles y espontaneas,
estallando en un paisaje que fluye
corriente arriba, volátil y esponjosa,
entre musgo y sentimiento.
Entre el aire y la tierra,
entre el claro oscuro donde te encuentras.


Nubes de mármol,
donde la nostalgia nubla el instante
del tiempo reflexivo, de la grieta  que se abre,
del otoño que vivimos en cada amanecer
o con cada primavera.

Me mantengo muda hasta el próximo sueño
o hasta el siguiente latido,
en el que espero que todo suceda
para caminar por el filo de lo imposible
seco y espeso.

Un vacío absoluto, la soledad inmensa,
las olas de tu mar.
La senda imaginaria y anónima
que todos dejamos al pasar.



© Rafi Guerra

domingo, 5 de junio de 2016

“ME EMBORRACHO DE PUTAS”









Sólo queda un recuerdo

entre los párpados,

un silencio ahogado

entre los dedos.


Sólo la piel de Eva

me resguarda del frío,

instalado en mis huesos,

sin permiso.


No me encuentro en tu boca, 

ni entre ellos,

ni bebiendo de un trago de ternura,

ni tan siquiera me encuentro,

en el hambre hambriento que palpita

en el bolsillo de esta tarde.



No me fui, pero no quiero encontrarme,

con la respuesta hipócrita de un adverbio,

con el bostezo amargo de unos labios,

con el ruido incesante de un martillo,

que golpea con furia,

las sienes de un lamento.


Me emborracho de putas y te alejo.

Se apagaron las luces de la escena,

todas ellas, todas a un tiempo,

y quedó sólo silencio.


© Rafi Guerra

sábado, 4 de junio de 2016

"OJOS DE SOLEDAD"




El susurro del viento en una plaza del parque,

el ligero chirriar de los columpios oxidados
por el galopante tiempo en sus cadenas.


Muda quedo,

las palabras tienen miedo 
de salir de mi boca.


-¿No dices nada? 

-Pregunta la soledad que me acompaña.


Un hilo de voz sale de mis labios,

-¡¡No puedo más!!


Contemplo su rostro maquillado,

no pestañeo y me pierdo
en su infinita mirada.


Un caminar entre brasas...

-¿Recuerdas soledad?
Yo solo iba de paso

y ahora me acompañas.


© Rafi Guerra

martes, 24 de mayo de 2016

“MUJER HISTORIA”





Mujer,
que vienes del ayer
con el peso de la hoguera.
Mujer,
con el sexo mutilado,
apedreada,
violada,
raptada...

Humillada por señores,
a todos los conozco,
inquisidores,
infames.
Mujer,
de diferentes nombres,
bruja, puta, loca, culpable...

Mujer paridora,
mujer madre,
mujer cuidadora,
mujer trabajadora
de todos los oficios,
de todos los lugares,
vasija de barro en manos ajenas.

Dolores milenarios en el vientre
hoy buscan libertad en los abismos,
con los labios sellados y el cuerpo cansado
por cadenas de memoria.

Hoy elevo el grito,
que mi voz sin edad se oiga
y pueda elegir sin miedo
el rumbo de mi historia.


© Rafi Guerra

domingo, 22 de mayo de 2016

“TERRA, POETRY, POET”






No somos, ni jamás fuimos cuerdos.
Más bien locos conectados al tiempo.
Poema,
verso,
poeta.

Goteo nocturno incesante,
en las grietas del hombre.

Eterno,
inmortal,
moribundo,
requiebro del alma,
objeto de muerte.

La poesía es la bala
que asesina al mundo,
enfermo de odio,
de salivas infestas
del hedor humano.

Despiadado el poeta
que despelleja al sueño,
y queda libre de la angustia
del sueño.

Escribe, poeta,
de todo lo que te viste,
que tus fantasmas muerdan el polvo
que te alimenta.

Haz que brille la Dama,
la única respuesta.


© Rafi Guerra

“SECRETOS DEL ABISMO”





Dejé de pintar relojes

agotados de segundos,

relojes sin tiempo, 

rebosantes de dudas,

de sentimientos ahorcados 

en sus agujas.


Desnuda- casi desnuda-

la noche baila.


Versos desde el fondo violento

de las miserias.

Mis vertebras, secas de alas.


Secas las rosas que volaban al mar,

secos los brazos cerrados sin

 abrazos,

seca y vacía de poesía.


Y mis ropas, aún perfumadas de tu 

olor, desangran mariposas.


Sembrado en el valle de los huesos, 

hoy duerme mi amor,

mi poeta maldito.


Lloré, sólo lloré una lágrima de 

hielo sobre la dulzura de mi 

martirio.


© Rafi Guerra